Argentina proyecta alcanzar un récord en exportaciones para 2026, superando los 90.000 millones de dólares, impulsada por los sectores agropecuario, energético y minero. Este avance representaría un alivio para el Ministerio de Economía y el Banco Central, que buscan aumentar las reservas. El principal desafío radica en mantener la competitividad y abrir mercados en un entorno global más restrictivo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, podría respirar aliviado ante las proyecciones optimistas para las exportaciones argentinas en 2026. Según análisis recientes, el país se dirige hacia un récord en ventas externas, con estimaciones que superan los 90.000 millones de dólares estadounidenses. Los motores principales son el agro, la energía y la minería, sectores que han mostrado resiliencia en un contexto internacional cada vez más proteccionista.
Este escenario sería un bálsamo para las finanzas públicas. Tanto el Ministerio de Economía como el Banco Central de la República Argentina (BCRA) enfrentan la urgente necesidad de acumular reservas internacionales para estabilizar la economía. Las exportaciones récord ayudarían a mitigar presiones cambiarias y fortalecerían la posición externa del país.
Sin embargo, el desafío ya no se centra en aumentar la producción, sino en preservar la competitividad. En un mundo más cerrado, con barreras comerciales en ascenso, Argentina debe enfocarse en abrir nuevos mercados y negociar acuerdos que faciliten el acceso. Fuentes especializadas destacan que, pese a las dificultades globales, la diversificación sectorial posiciona al país favorablemente para este hito.