Argentina y Estados Unidos suscribieron un acuerdo en Washington D.C. para potenciar el suministro y procesamiento de minerales críticos, esenciales para nuevas tecnologías. El canciller Pablo Quirno y su par Marco Rubio participaron en la firma durante la Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos el 4 de febrero de 2026.
El acuerdo busca garantizar cadenas de valor más sólidas, diversificadas y resilientes, fomentando inversiones productivas de largo plazo y respondiendo al crecimiento de la demanda global. El canciller argentino Pablo Quirno afirmó que "Argentina está comprometida en profundizar la cooperación con los Estados Unidos en materia de minerales críticos, apoyando cadenas de suministro seguras y promoviendo una asociación estratégica basada en reglas claras y previsibilidad en el largo plazo".
El evento se realizó el miércoles 4 de febrero en Washington D.C. Antes, el 2 de febrero, Quirno se reunió con el subsecretario de Estado estadounidense Christopher Landau, representantes de sectores como minería, agroindustria, tecnología y energía, así como del Departamento de Comercio y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En estas reuniones, destacó la macroeconomía ordenada de Argentina, la previsibilidad y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Quirno también se encontró con Gary Nagle, CEO de Glencore, quien invertirá en dos proyectos de cobre: MARA en Catamarca y El Pachón en San Juan. Ambos proyectos, presentados al RIGI, sumarían una inversión cercana a los 14.000 millones de dólares, con impacto en producción, exportaciones y empleo.
En contexto, las exportaciones mineras argentinas alcanzaron un récord de 6.037 millones de dólares en 2025, con un crecimiento del 30%. El cobre y el litio son clave para generar divisas. Argentina aspira a 100.000 millones de dólares en exportaciones totales en siete años, con la minería potencialmente superando los 20.000 millones y llegando a más de 30.000 millones para fin de la próxima década. Paralelamente, Estados Unidos busca lanzar una reserva estratégica de minerales críticos por 12.000 millones de dólares para reducir su dependencia de China.
Los minerales críticos, como litio, cobalto y tierras raras, son estratégicos para la economía y seguridad global, impulsando tecnologías y energías renovables.