El indicador de riesgo país de Argentina cayó a 494 puntos básicos el 27 de enero de 2026, su nivel más bajo desde mayo de 2018, impulsado por el alza de bonos soberanos y la acumulación de reservas del Banco Central. Esta baja refleja un mayor optimismo inversor sobre la solvencia fiscal del país. Las reservas internacionales rozan los 46.000 millones de dólares tras compras netas diarias.
El 27 de enero de 2026, el riesgo país de Argentina, medido por el EMBI de JP Morgan, cerró en 494 puntos básicos, perforando por primera vez en ocho años el umbral de los 500 puntos. Según datos de Rava Bursátil, el indicador inició la jornada en 515 puntos, alcanzó un mínimo de 493 y descendió un 3,7% respecto al cierre previo de 513 unidades. Esta caída se debió al avance de bonos soberanos en dólares, como el AL41D (+1,3%) y el GD46D (+1,7%), en un contexto de demanda por activos argentinos.
En la última semana, el riesgo país bajó de 562 puntos el 21 de enero a 494, una mejora de más de 60 unidades, con estabilidad durante el fin de semana en 526 puntos y un cierre de 513 el 26 de enero. En lo que va de enero, la reducción supera el 13% desde 571 puntos. Analistas citados por Noticias Argentinas atribuyen esto a cotizaciones positivas de bonos, acercando rendimientos al 9% anual y facilitando un posible regreso a mercados internacionales.
Paralelamente, el Banco Central compró 32 millones de dólares ese día, encadenando la décimoséptima jornada consecutiva de saldo comprador, elevando reservas a 45.779 millones de dólares, con proyecciones para superar los 46.000 millones pronto. Iván Cachanosky, economista de la Fundación Libertad y Progreso, señaló: “La caída del riesgo país es muy positiva: quebró los 500 puntos, una señal muy buena. La última vez que estuvo en estos niveles fue en 2018”. Atribuyó la mejora al equilibrio fiscal y la acumulación de reservas, sugiriendo que una reforma laboral podría reforzarla. En el ranking regional, Argentina (494) supera a Ecuador (454) pero queda atrás de pares como Uruguay (70) y Chile (87).
Este indicador mide el diferencial de tasas sobre bonos del Tesoro de EE.UU., implicando un costo extra del 4,94% para financiamiento argentino. La tendencia indica normalización financiera, ante pagos como 824 millones de dólares al FMI el 1 de febrero.