El Bank of China participó en una operación de repo por USD 3.000 millones que permitió al gobierno argentino cubrir vencimientos de deuda en enero. Esta participación resalta la dependencia financiera de China, pese a las promesas del presidente Javier Milei de alinearse con Estados Unidos y reducir la influencia china. El acuerdo involucró a bancos occidentales y genera preocupación por riesgos futuros en 2026.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ejecutó un repo por USD 3.000 millones para cubrir completamente los vencimientos del viernes 9 de enero, que incluyen USD 4.000 millones en total, de los cuales USD 3.000 millones corresponden a capital. Entre los seis bancos participantes, el Bank of China aportó USD 100 millones, mientras que entidades como Santander, BBVA y Deutsche Bank inyectaron alrededor de USD 680 millones cada una, seguidas por Goldman Sachs y JPMorgan.
Esta operación cobra relevancia política en el contexto del alineamiento geopolítico de Argentina con Donald Trump. El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, prometió 'sacar a China de la Argentina', y la Casa Blanca otorgó una línea de crédito por USD 20.000 millones. Sin embargo, la presencia china en el repo expone la dependencia persistente, especialmente ante los compromisos de USD 20.000 millones en 2026, equivalentes al 3,6% del PBI, según Portfolio Personal de Inversiones.
Expertos como Santiago López Alfaro, de Delphos Investment, comentaron: 'Ningún país del mundo paga los vencimientos de capital... El problema es que Argentina tiene un prontuario'. Por su parte, Fernando Morra, de Lambda, lo vio como 'una señal bastante mala al mercado respecto del cumplimiento del plan económico', agregando: 'Básicamente estás llegando... sin poder reabrir los mercados y sin reservas suficientes'.
El Fondo Monetario Internacional destaca la necesidad de renovar el swap de monedas con el Banco Popular de China, que refinanció USD 5.000 millones por 12 meses hasta junio de 2026. Además, existen atrasos en pagos por obras de infraestructura, como las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic en Santa Cruz, financiadas por más de USD 10.600 millones chinos. Un incumplimiento podría desencadenar un 'default cruzado', afectando otras líneas de crédito.