El Ministerio de Hacienda de Colombia concretó la venta de bonos del Tesoro en pesos por US$6.000 millones a un inversor extranjero, en una operación récord que refleja confianza en la economía local. Los bonos se colocaron con rendimientos superiores al mercado secundario y vencen entre 2029 y 2040. Esta transacción forma parte de una estrategia para gestionar la deuda pública ante desafíos fiscales.
El Ministerio de Hacienda anunció la venta directa de bonos del Tesoro en pesos (TES) por un valor equivalente a US$6.000 millones a un inversor extranjero, lo que representa una transacción de $23 billones colombianos. Según Javier Cuéllar, director de Crédito Público, esta operación es la primera de varias posibles con este comprador, quien mantiene un perfil de inversión a largo plazo. Debido a acuerdos de confidencialidad, el nombre del inversor no se revela.
Los bonos, con vencimientos en 2029, 2033, 2035 y 2040, se vendieron con rendimientos de 12,99%, 13,05%, 13,24% y 13,32% respectivamente, unos 40 puntos básicos por encima de los del mercado secundario, según datos de la Bolsa de Valores de Colombia. El Ministerio de Hacienda destacó en un comunicado: "Esta operación refleja un voto de confianza en la economía y en el mercado de la deuda pública colombiana".
La transacción se produce en un contexto de ventas masivas previas de bonos locales, impulsadas por preocupaciones fiscales, posibles alzas de tasas y perspectivas políticas inciertas de cara a las elecciones de 2026. Recientemente, Fitch Ratings rebajó la calificación crediticia de Colombia, citando déficits presupuestarios persistentes. Sin embargo, expertos como Armando Armenta de AllianceBernstein señalan que esta operación podría reducir la ansiedad del mercado respecto a la financiación republicana. Alejandro Arreaza de Barclays agregó: "Esa transacción por sí sola representa casi 20-25% de las emisiones de TES previstas para 2026".
A pesar de una recesión reciente, el Gobierno espera que la deuda neta cierre en 57,3% del PIB este año, 1,9 puntos menos que en 2024. David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, advirtió: "Más allá de esta gestión a corto plazo, la preocupación por los niveles de deuda y déficit sigue siendo significativa". Esta estrategia busca aumentar las colocaciones privadas para satisfacer necesidades financieras y reducir el endeudamiento.