México registró una inversión extranjera directa récord de 40 mil 906 millones de dólares en los primeros nueve meses de 2025, un aumento del 14.5% respecto a 2024. Sin embargo, el PIB se contrajo 0.3% en el tercer trimestre y el IGAE cayó 0.6% en septiembre, señalando un estancamiento económico. Analistas advierten de fragilidad en el sector industrial y riesgos para el empleo.
Datos recientes de la Secretaría de Economía revelan que la inversión extranjera directa (IED) en México alcanzó los 40 mil 906 millones de dólares entre enero y septiembre de 2025, un incremento del 14.5% anual que establece un nuevo récord histórico para ese periodo. Las nuevas inversiones se triplicaron a 6 mil 563 millones de dólares, representando el 16% del total, mientras que la reinversión de utilidades, aunque bajó 9.7% a 27 mil 749 millones, constituyó el 67.8%. Esta fortaleza persiste pese a los aranceles impuestos por Estados Unidos.
En el comercio bilateral, México superó a Canadá como principal destino de exportaciones estadounidenses, con 226 mil 411 millones de dólares entre enero y agosto de 2025, ligeramente por encima de los 225 mil 642 millones a Canadá. Esto refleja la integración en cadenas globales de valor y una posición arancelaria favorable.
No obstante, el crecimiento económico presenta un panorama negativo. El INEGI reportó que el PIB se contrajo 0.3% trimestral en julio-septiembre de 2025, revisado a la baja desde un avance previo de 0.4%, y 0.2% anual respecto a 2024. Acumulado enero-septiembre, el PIB creció solo 0.4% anual. El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) cayó 0.6% en septiembre tanto mensual como anual, revirtiendo el 0.4% de agosto; el sector industrial bajó 3.3% anual con siete meses consecutivos de retroceso, servicios avanzaron 0.7% y agropecuario 7.4%. Para octubre, la estimación indica nulo crecimiento.
Analistas de Banco Base destacan la fragilidad industrial, con riesgos para el empleo en construcción y manufacturas, y un deterioro en servicios como comercio y transporte. 'Las recientes cifras demuestran que la actividad económica sigue debilitándose', afirman. El acumulado enero-septiembre del IGAE muestra solo 0.12% de crecimiento, el menor desde 2020. Estas señales sugieren un enfriamiento que podría reducir el crecimiento anual por debajo del 0.5% esperado.