El Producto Interno Bruto de Colombia registró un crecimiento del 3,6% en el tercer trimestre de 2025, superando las expectativas del mercado y marcando la mayor expansión desde 2022. Este resultado fue impulsado principalmente por el gasto público y sectores como el comercio y la administración pública. Sin embargo, actividades como minería y construcción mostraron contracciones.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) informó que el PIB de Colombia creció un 3,6% en el tercer trimestre de 2025 respecto al mismo período de 2024, cuando fue del 1,8%. Este avance superó la proyección media de analistas de Bloomberg, que estimaba un 3,2%, y representa el mayor crecimiento desde el tercer trimestre de 2022, con un 7,2%.
Los sectores que más jalaron la economía fueron la administración pública y defensa, con un aumento del 8% y una contribución de 1,3 puntos porcentuales, seguida del comercio, reparación, transporte, alojamiento y servicios de comida, con un 5,6% y 1,2 puntos porcentuales. Las industrias manufactureras crecieron un 4,1%. Piedad Urdinola, directora del Dane, atribuyó el dinamismo en administración pública al incremento del pie de fuerza militar, primas militares e inversiones de la Registraduría Nacional en la jornada electoral. En comercio, el mayor impulso vino del comercio al por mayor y menor (+8,6%), con ventas de aparatos electrónicos, servicios de comida e importaciones de vehículos híbridos y eléctricos.
Desde la demanda interna, que creció un 5%, el consumo del gobierno aumentó un 14,2%, mientras que el de los hogares subió un 4,2%. La formación bruta de capital fijo, medida de inversión, creció un 4,8%, con avances en maquinaria y equipos (+13,9%) y otros edificios (+3,9%), aunque la vivienda cayó un 8,6%.
En contraste, la explotación de minas y canteras contrajo un 5,7%, con caídas en minerales metalíferos (-18,2%), petróleo crudo y gas natural (-3,7%) y carbón (-5,6%). La construcción bajó un 1,5%. Bruce Mac Master, presidente de la Andi, expresó preocupación por estas tendencias negativas, que atribuyó a incertidumbre fiscal, deterioro en relaciones internacionales, el año preelectoral y la reforma laboral vigente desde junio de 2025. "Preocupa que el mayor impulso venga de parte del gasto público precisamente en un momento donde las finanzas públicas son sumamente complejas", dijo Mac Master, advirtiendo que este modelo no es sostenible a largo plazo y no mejora la competitividad en infraestructura, vivienda, educación o salud.
El PIB en valores corrientes alcanzó $475,7 billones en el trimestre y $1.358 billones de enero a septiembre, acercándose al total de 2024 ($1.706 billones). Este crecimiento podría influir en un alza de tasas del Banco de la República, ante presiones inflacionarias y un déficit fiscal cerca del 7,1% del PIB.