El Dane reportó que en octubre de 2025 la tasa de desempleo en Colombia fue del 8,2%, la más baja para un octubre desde 2017, con 2,1 millones de personas sin empleo. Esto representa una caída de 0,9 puntos porcentuales respecto a octubre de 2024. Sin embargo, la Andi advirtió sobre el aumento de la informalidad laboral en medio de la creación de empleos.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (Dane) actualizó los datos del mercado laboral para octubre de 2025, revelando una tasa de desocupación del 8,2%, equivalente a 2,1 millones de colombianos sin empleo. Según Andrea Ramírez Pisco, subdirectora del Dane, esta cifra es la más baja registrada para un octubre desde 2017, similar al valor de octubre de 2014, y refleja una tendencia de tasas mensuales más bajas que las reportadas desde 2018.
En comparación anual, la desocupación bajó de 9,1% en octubre de 2024. La población ocupada alcanzó 24,3 millones de personas, con una tasa de ocupación del 59,7%, un aumento del 4,2% respecto a los 23,3 millones del año anterior. Por género, 14,25 millones de hombres y 10,1 millones de mujeres estaban ocupados, con crecimientos del 3,8% y 4,7%, respectivamente.
La creación de 977.000 empleos se concentró en sectores como agropecuario (+347.000, impulsado por la cosecha de café), alojamiento y servicios de comida (+279.000) y transporte y almacenamiento (+231.000). Sin embargo, hubo pérdidas en comercio y reparación de vehículos (-221.000), actividades artísticas y entretenimiento (-73.000) y construcción (-68.000).
No obstante, la informalidad aumentó al 56,1% desde el 55,3% de octubre de 2024, afectando a 13,6 millones de personas frente a 12,9 millones el año previo. El empleo de cuenta propia creció en 651.000 personas, explicando el 66,7% de la variación total. Bruce Mac Master, presidente de la Andi, expresó preocupación: “Si bien una menor tasa de desempleo es un buen indicador, preocupa que un alto porcentaje de la mayor ocupación sea informal puesto que se está configurando un deterioro en la calidad del empleo. Adicionalmente, se trata de un empleo sin derechos que difícilmente es sostenible en el tiempo”.
Mac Master enfatizó que la discusión del salario mínimo para 2026 debe considerar el impacto de un aumento excesivo en la inflación y la generación de empleo formal. En ciudades, Quibdó registró la mayor desocupación (23,9%), mientras que Bogotá tuvo la menor informalidad (34,8%). Las ramas económicas principales fueron comercio (16,6%) y agropecuaria (15,2%).