Un informe de la Universidad de Buenos Aires revela que casi el 70% de los jóvenes entre 16 y 24 años trabajan en la informalidad en Argentina. Factores como la falta de educación y la pobreza impulsan esta situación, que afecta especialmente a los hombres jóvenes. Mientras tanto, la tasa de desempleo general bajó al 6,6% en el tercer trimestre de 2025.
El informe coordinado por Roxana Maurizio y Luis Beccaria, del Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, indica que en el segundo trimestre de 2025, la tasa de informalidad laboral entre jóvenes de 16 a 24 años alcanzó el 67%, lo que equivale a casi siete de cada diez trabajadores en ese grupo etario.
La informalidad general en el mercado laboral argentino se situó en el 43,3% durante el tercer trimestre de 2025, según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. Esta tasa es más baja en grupos etarios mayores: 34,6% para personas de 45 a 64 años, 42,9% para 25 a 44 años y 53,1% para mayores de 65 años. Por género, las mujeres presentan tasas más altas en la mayoría de los grupos, salvo en los jóvenes, donde los hombres registran el 67,3%.
El nivel educativo influye significativamente: solo el 17,8% de los trabajadores universitarios están en informalidad, frente al 43% de quienes tienen educación intermedia y el 65,1% de aquellos sin secundaria completa. Esto implica que los de menor formación tienen cuatro veces más probabilidades de empleos informales.
En paralelo, la tasa de desempleo descendió al 6,6% en el tercer trimestre de 2025, desde el 6,9% del año anterior, con un aumento del 1,8% en ocupados y una caída del 3,6% en desocupados. El empleo asalariado formal se mantuvo estable. El ministro de Modernización, Federico Sturzenegger, celebró los datos: “Muy positivos los datos de empleo publicados recién. 240.000 nuevos empleos respecto a un año atrás, y tasa de desempleo que baja a 6,6%”.
La informalidad priva derechos laborales, impositivos y de seguridad social, exacerbando la pobreza entre jóvenes.