El gobierno federal ha condenado los recientes asesinatos de ciudadanos nigerianos en Sudáfrica y ha solicitado investigaciones exhaustivas para llevar a los responsables ante la justicia.
En un comunicado emitido el domingo, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Kimiebi Imomotimi Ebienfa, expresó su preocupación por la seguridad de los nigerianos tras las muertes. Una de las víctimas, Emeka Charles Iroegbu, habría sido asesinado por agentes de la Policía Metropolitana de Tshwane en Sunnyside, Pretoria, el 28 de junio de 2026. Otro nigeriano, Musa Yunana Joe, fue asesinado a tiros en Witbank ese mismo día. El ministerio también recordó el asesinato de Nnaemeka Mathew Andrew Ekpenyong ocurrido el 20 de abril de 2026, señalando que no se han realizado arrestos a pesar de que se conoce la identidad de los agentes. Asimismo, criticó una supuesta declaración de un funcionario sudafricano que vinculaba a los nigerianos con las drogas e instó a las autoridades a abordar los discursos de odio. El gobierno se comprometió a continuar el diálogo diplomático con Sudáfrica, al tiempo que aconsejó a los nigerianos en el país que mantengan la calma y eviten las zonas propensas a la violencia. Advirtió sobre la adopción de medidas adicionales si los ataques persisten, pero subrayó la necesidad de seguir los procesos legales en todos los casos.