March and March y grupos aliados planean manifestaciones a nivel nacional el 30 de junio para exigir que los migrantes indocumentados abandonen el país, mientras los partidos políticos y las autoridades responden ante el aumento de las tensiones.
Los organizadores, entre ellos March and March, confirmaron el 24 de junio que seguirán adelante con las protestas el próximo martes a pesar de algunas prohibiciones municipales, insistiendo en que los eventos se mantendrán pacíficos. El movimiento tiene vínculos con el MK Party a través de figuras como Sanele Khambule y ha mantenido encuentros con ActionSA y otros partidos antes de las elecciones locales de 2026. Los preparativos del gobierno incluyen una operación de seguridad de 600 millones de rands por parte del Servicio de Policía de Sudáfrica en colaboración con empresas privadas. En el Cabo Oriental, las autoridades identificaron posibles puntos críticos, incluido Nelson Mandela Bay, y desplegaron recursos adicionales con un enfoque de tolerancia cero ante la violencia. El primer ministro de KwaZulu-Natal, Thami Ntuli, participó en una cumbre sobre ciudadanos extranjeros indocumentados junto a líderes de March and March el 25 de junio. El secretario general del ANC, Fikile Mbalula, acusó al expresidente Jacob Zuma y al MK Party de explotar el problema para obtener beneficios electorales. Grupos de la sociedad civil bajo la campaña Siyafana Sonke Action Campaign solicitaron una intervención urgente para prevenir la violencia y el desplazamiento, señalando que miles de personas ya se han visto afectadas en KwaZulu-Natal y Gauteng.