El gobierno de Sudáfrica ha detallado sus esfuerzos para gestionar las preocupaciones migratorias, garantizando al mismo tiempo los derechos constitucionales a la protesta y a la libre expresión.
La portavoz interina del Gobierno, Nomonde Mnukwa, emitió una declaración con motivo del 30º aniversario de la Constitución, junto con las conmemoraciones del Levantamiento Juvenil de 1976 y la Marcha de las Mujeres de 1956. La declaración reconoce las recientes marchas públicas contra la inmigración ilegal, vinculándolas a problemas como el desempleo y las presiones sobre los servicios públicos. Asimismo, subraya que las protestas deben mantenerse pacíficas y ajustarse a la ley. Entre las medidas clave mencionadas se incluyen la Ley de Enmienda de Inmigración de 2025, el Libro Blanco Revisado sobre Ciudadanía, Inmigración y Protección de Refugiados, y la deportación de más de 109 000 migrantes indocumentados durante los dos últimos ejercicios financieros. Desde julio de 2024, decenas de funcionarios han sido destituidos por corrupción. El reciente discurso del presidente Cyril Ramaphosa destacó el fortalecimiento de la aplicación de la ley, las medidas contra la corrupción y la cooperación regional con otras naciones africanas.