Diversos partidos políticos, sindicatos y movimientos sociales en la Conferencia de la Izquierda del Partido Comunista de Sudáfrica han rechazado la xenofobia y el uso de los migrantes como chivos expiatorios de los problemas del país.
Los delegados del evento de tres días argumentaron que el desempleo, la pobreza y la desigualdad derivan de problemas económicos estructurales y no de los ciudadanos extranjeros. Condenaron la migración ilegal al tiempo que pidieron una aplicación legal de la normativa, e identificaron al capitalismo monopolista y a la desigualdad sistémica como los problemas fundamentales.
El viernes, el líder de los Economic Freedom Fighters, Julius Malema, describió las continuas marchas contra la inmigración como afrofobia. Afirmó que los africanos pobres no son responsables del desempleo ni de los problemas en la prestación de servicios.
En la rueda de prensa de clausura, el secretario general del SACP, Solly Mapaila, declaró: “El enemigo es el sistema que produce desempleo, hambre, salarios bajos, desigualdad, desposesión, violencia y desesperación. También valoramos el hecho de que condenamos la migración ilegal hacia nuestro país y hacemos un llamado a las instituciones estatales para que actúen en consecuencia”.