El Ayuntamiento de Paraíso solicitó a Pemex monitoreo ambiental y evaluación de riesgos a la salud tras el segundo incendio en la refinería Olmeca en menos de un mes. Las autoridades locales enfatizan la necesidad de transparencia sobre contaminantes y afectaciones a comunidades cercanas. El alcalde Alfonso Baca Sevilla subrayó que la seguridad de las familias no es negociable.
El Ayuntamiento de Paraíso, en Tabasco, exigió a Petróleos Mexicanos (Pemex) un monitoreo prioritario de la calidad del aire y un análisis de posibles impactos en la salud de la población cercana a la refinería Olmeca, conocida como Dos Bocas. Esto sigue al incendio del 9 de abril, el segundo en menos de un mes tras el del 17 de marzo que dejó cinco muertos.
La solicitud incluye un informe técnico detallado sobre las causas del siniestro, protocolos de seguridad activados y medidas para prevenir futuros incidentes. El alcalde Alfonso Baca Sevilla demandó información clara y oportuna sobre riesgos a corto y mediano plazo, así como daños a viviendas cercanas. "La seguridad y salud de las familias no es negociable", afirmó.
Las autoridades municipales mantienen coordinación con instancias estatales y federales, incluyendo Protección Civil y el sector salud, y han habilitado canales para reportes ciudadanos, priorizando a personas vulnerables.
Otras voces, como el presidente de la CMIC en Tabasco, Carlos Villegas Adriano, pidieron un dictamen técnico para esclarecer los incidentes en esta instalación nueva. El PRD Tabasco y Movimiento Ciudadano criticaron la falta de transparencia y riesgos en la refinería.