Cerca de 2.000 personas se manifestaron este sábado en Carrascosa del Campo, Cuenca, contra siete proyectos de plantas de biogás en la comarca de Campos del Paraíso. Los vecinos denuncian riesgos de contaminación por olores, transporte de purines y uso de digestato en suelos y acuíferos. La marcha contó con el apoyo de 40 asociaciones locales.
En Campos del Paraíso, un municipio de Cuenca con unos 600 habitantes distribuidos en cinco pueblos como Carrascosa del Campo, Loranca del Campo y Olmedilla del Campo, los residentes se oponen a tres plantas de biogás en tramitación, sumadas a otras cuatro en municipios cercanos como Tarancón y Huelves. Según los organizadores, la manifestación del sábado reunió a 1.800 personas que recorrieron las calles de Carrascosa del Campo.
Los afectados temen que el transporte de miles de toneladas de purines de cerdos —90.000 solo para la planta de ENCE, ubicada a 2,5 km de viviendas— genere olores, tráfico de más de 90 camiones diarios y contaminación. "Si echamos más digestato a las tierras de cultivo no podríamos abrir el grifo del agua", advirtió Carlos Muñoz, portavoz de la Asociación Vecinal Campos del Paraíso Comunidad Rural, quien señaló la presencia de antibióticos y metales en este residuo.
Agustín Valencia, agricultor local, criticó que el digestato se presente como biofertilizante cuando es un residuo. Sonia Isidro, vecina de Loranca del Campo, cuestionó la creación de empleo local y la transparencia de los proyectos. En total, siete plantas en un radio de 30 km procesarían un millón de toneladas de desechos, importados de fuera, según los vecinos.
La plataforma vecinal ha recogido más de 4.000 firmas en Change.org. El alcalde de Campos del Paraíso, Francisco Javier del Saz (PP), apoya a los vecinos y planea trabas legales como ordenanzas de vertidos. La Junta de Castilla-La Mancha tramita un decreto regulador, permitiendo a ayuntamientos bloquear vía normas urbanísticas.