La Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de Antofagasta aprobó unánimemente el proyecto Aguas Marítimas de Cramsa, con una inversión de US$ 5.000 millones. Esta planta desalinizadora suministrará agua a comunas de la región y busca mitigar la escasez hídrica. La aprobación llegó tras más de cuatro años de tramitación.
El lunes, la Coeva de Antofagasta dio luz verde al proyecto Aguas Marítimas, el más grande aprobado por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) desde 2018, superado solo por Quebrada Blanca de Teck ese año.
El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) ingresó en marzo de 2022, totalizando más de cuatro años de proceso. La planta, con capacidad de 700.000 m³ por día, captará agua de mar en Caleta Bolfin, a 15 km de Antofagasta, e incluirá 480 km de conducción, 17 estaciones de bombeo y 350 km de líneas eléctricas. Suministrará agua a Antofagasta, Sierra Gorda y Calama.
Cramsa estima iniciar construcción en el primer semestre de 2027, operar desde la primera mitad de 2029 y concluir en la primera mitad de 2032, con 8.550 trabajadores diarios en su peak. El proyecto operará por 70 años hasta 2099, requiriendo 200 trabajadores por día, y permitirá provisión de agua industrial desalinizada a mineras e industrias cercanas.
Aguas Marítimas es el mayor proyecto registrado por la Asociación Chilena de Desalación y Reúso A.G. y la Corporación de Bienes de Capital (CBC). Ese mismo día, Coeva aprobó otros tres proyectos por US$ 341 millones, incluyendo Sistema de Almacenamiento de Energía Águila Mora de Antuko por US$ 336 millones.