La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) y el gremio Andesco mantienen un intenso debate sobre las reducciones en las tasas de remuneración incluidas en el nuevo marco tarifario para agua potable y saneamiento básico. Las tasas bajarán del 12,28% al 8,58% para grandes empresas y del 12,76% al 9,1% para las pequeñas. El superintendente Felipe Durán Carrón defiende la medida para evitar traslados de costos ineficientes a usuarios, mientras Andesco advierte riesgos para la inversión y el servicio.
El Ministerio de Vivienda, junto con la Comisión de Regulación de Agua y Saneamiento Básico (CRA) y Superservicios, presentó el nuevo marco tarifario que busca proteger a los usuarios de cobros por ineficiencias.
Felipe Durán Carrón, superintendente de Superservicios, argumentó que el esquema actual permite a las empresas recuperar inversiones a través de tarifas durante 10 años sin ejecutarlas todas. "Reduce la tasa de remuneración que se le permite cobrar a los prestadores de servicios por inversiones", explicó, destacando incentivos para inversiones ambientales, eficiencia energética y fuentes limpias.
Andesco, representado por su presidente Camilo Sánchez, cuestiona la compatibilidad de las reducciones con nuevas obligaciones, como un estándar de pérdidas de agua de 4 m³ por usuario al mes, que consideran mal calculado. "Este estándar no corresponde a las condiciones reales de la prestación y de los territorios", señaló el gremio, advirtiendo que desestimulará inversiones al tratarlas como de bajo riesgo.
La directora de la CRA, Gloria Narváez, indicó que la etapa de alistamiento inicia el 1 de junio de 2026 y concluye el 31 de diciembre, con vigencia desde el 1 de enero de 2027.