El Consejo de Ministros se retrasó más de dos horas este viernes por desacuerdos entre PSOE y Sumar sobre medidas de vivienda ante la crisis energética de la guerra de Irán. Pedro Sánchez negoció directamente con Yolanda Díaz para dividir el paquete en dos decretos: uno principal con rebajas fiscales por 5.000 millones de euros y otro de prórroga de alquileres. Ambos entrarán en vigor mañana, aunque el de vivienda podría decaer en el Congreso.
El viernes 20 de marzo de 2026, el Consejo de Ministros extraordinario en La Moncloa vivió momentos de alta tensión por la crisis energética provocada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha disparado los precios del petróleo y gas al bloquear el estrecho de Ormuz. Los cinco ministros de Sumar se negaron a entrar a la reunión prevista a las 9:30, refugiándose en una sala contigua, exigiendo incluir la prórroga obligatoria de contratos de alquiler vencen en 2026 y 2027 para evitar subidas abusivas, además de control de márgenes empresariales. Los ministros del PSOE esperaban en otra sala mientras María Jesús Montero negociaba con Ernest Urtasun, pero sin avances iniciales desde Roma, donde Félix Bolaños estaba de viaje oficial con los Reyes ante el Papa. Finalmente, Pedro Sánchez tomó las riendas, reuniéndose con Yolanda Díaz y los ministros de Sumar. Fuentes de ambos lados describen un pulso intenso: “Hay que aprobar este plan sí o sí”, dijo Sánchez rotundo, insistiendo en que no entrar supondría la ruptura de la coalición. Díaz replicó: “Presidente, no podemos salir de este consejo sin una medida de vivienda, sin la prórroga de los contratos”. Tras casi dos horas de bloqueo, acordaron dos decretos. El principal engloba 80 medidas por 5.000 millones de euros, con IVA al 10% en gasolina, gasóleo, luz y gas; rebajas en impuestos especiales; ayudas de 20 céntimos/litro a transportistas, agricultores y pescadores; bonificaciones del 80% en peajes para industria electrointensiva; extensión de bonos sociales; y control de márgenes por la CNMC. Se votará el jueves en el Congreso y tiene probabilidades de convalidación. El segundo, de vivienda, prorroga contratos y limita subidas al 2% por IPC, vigente un mes máximo para negociar con Junts y PNV, que lo rechazan. Sánchez minimizó la crisis como “salseo” interesante para medios, pero un “activo” de diálogo: “Bienvenidos a la política del siglo XXI”. Ernest Urtasun lo llamó “excelente acuerdo” que fortalece al Gobierno. El plan busca paliar el shock energético, con España mejor posicionada gracias a renovables.