La reunión entre PSOE y Sumar este viernes no ha producido acuerdos significativos para resolver la crisis en la coalición de gobierno. Sumar critica la actitud inmovilista del PSOE y advierte de que el bloqueo podría poner en riesgo el pacto de investidura, mientras los socialistas valoran el encuentro positivamente y enfatizan la tolerancia cero ante la corrupción.
La tensión en la coalición de gobierno español entre el PSOE y Sumar aumentó tras la reunión de este viernes 19 de diciembre de 2025 en el Congreso de los Diputados, que duró más de hora y media sin llegar a acuerdos concretos. Fuentes de Sumar describen el encuentro como carente de avances significativos, acusando al PSOE de "bunkerizarse" en Ferraz y La Moncloa ante las demandas de regeneración y explicaciones por casos de corrupción y acoso.
Sumar, formado por partidos como Izquierda Unida, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar, exige un giro radical en la legislatura, incluyendo cambios en el Gobierno, prórroga de la suspensión de desahucios que vence el 31 de diciembre, extensión de contratos de alquiler y creación de una prestación universal por crianza. En su comunicado, Sumar censura: “Somos conscientes de que este Gobierno se enfrenta a una élite judicial, económica y política que lleva años intentando frenar por todos los medios a su alcance el cambio en nuestro país, pero eso no puede convertirse en una excusa para bunkerizarse en Ferraz y La Moncloa y no responder a una ciudadanía que exige explicaciones y transformaciones”. Advierte que la persistencia en este bloqueo “pondría en riesgo el acuerdo de investidura”.
Por su parte, el PSOE, representado por la secretaria de Organización Rebeca Torró y el adjunto Borja Cabezón, califica la reunión de “positiva” y destaca que hay “más puntos en común que discrepancias”. Torró explicó las medidas contra la corrupción y acoso, afirmando: “La postura del PSOE ante cualquier indicio de corrupción es clara y firme: Tolerancia cero. Actuamos siempre con contundencia e inmediatez”. El encuentro se centró en dar explicaciones sobre estos casos, no en impulsar la acción gubernamental, según los socialistas.
El contexto surge una semana después de que Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda, pidiera una “remodelación profunda” del Gobierno en La Sexta, rechazada por Pedro Sánchez. Este jueves, Sánchez se reunió con Díaz y rebajó la tensión desde Bruselas, negando deslealtad. La última reunión pública entre ambos partidos fue en julio, tras la prisión del exsecretario de Organización Santos Cerdán por el caso Koldo. Participantes incluyeron a Eva García Sumar (IU), Eduardo Rubiño (Más Madrid), Lidia Muñoz (Comuns) y Lara Hernández (Movimiento Sumar). Fuentes indican que una reunión interna del Gobierno podría ser el próximo paso para acordar una hoja de ruta social y en vivienda.