El PSOE enfrenta una nueva crisis por denuncias de acoso sexual, con una investigación abierta contra Toni González, vicesecretario en Valencia, y la dimisión del alcalde de Belalcázar en Córdoba. González niega los hechos y los atribuye a una venganza política, mientras el partido busca unidad interna ante la escalada de casos. La dirección federal enfatiza el apoyo a las víctimas y un cambio cultural.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se ve envuelto en una sucesión de escándalos por acoso sexual que han llevado a investigaciones y dimisiones en distintas regiones. El viernes 12 de diciembre de 2025, el partido inició una pesquisa sobre una denuncia por acoso sexual y laboral contra Toni González, alcalde de Almussafes (Valencia) y vicesecretario general del PSPV en la provincia. González, afín a la corriente abalista y aliado de Carlos Fernández Bielsa, asegura que se trata de un 'montaje' motivado por 'venganza' tras las primarias provinciales, donde apoyó a Bielsa contra el candidato de Diana Morant. La denunciante, una militante auxiliar administrativa en una empresa municipal, respaldó al rival Rober Raga. El secretario de Organización del PSPV, Vicent Mascarell, le pidió dimitir de sus cargos orgánicos, pero González se niega y mantendrá su alcaldía. Anteriormente, demandó a la misma persona por otro motivo, caso que se archivó.
En Córdoba, Francisco Luis Fernández Rodríguez, alcalde de Belalcázar, presentó su dimisión irrevocable como alcalde y militante tras revelarse mensajes de texto con contenido sexual explícito enviados a una trabajadora municipal, como '¿Me dejas que te lo coma para ver si se me empina?'. En una carta al PSOE cordobés, admitió 'conversaciones inapropiadas' y 'falta de respeto', pero negó acoso ni que la receptora fuera empleada del Ayuntamiento.
Estos casos se suman a otros, como el de José Tomé en Galicia, donde el líder regional José Ramón Gómez Besteiro admitió conocer acusaciones desde octubre vía una tercera persona, aunque Tomé lo negó. La secretaria de Igualdad gallega, Silvia Fraga, dimitió por falta de explicaciones. En Ferraz, una reunión con responsables de Igualdad calmó demandas de judicializar casos como el de Francisco Salazar, priorizando apoyo a víctimas. Pilar Bernabé, secretaria de Igualdad, subrayó 'tolerancia cero' y revisión del protocolo, admitiendo un 'antes y un después' en el partido.