El presidente de la Generalitat valenciana, Carlos Mazón, ha negociado con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, las condiciones de su salida del cargo tras el desgaste por la gestión de la dana. Se espera que anuncie los detalles este lunes en una comparecencia pública. El acuerdo descarta elecciones anticipadas y prevé un presidente provisional negociado con Vox.
La crisis en el PP valenciano se intensificó tras el funeral de Estado por las 229 víctimas de la dana del 29 de octubre de 2024, donde Mazón fue increpado e insultado en presencia de los Reyes y Feijóo. El barón valenciano, señalado por una hora sin esclarecer en su itinerario el día de la tragedia —durante la que murieron 80 personas—, pasó el fin de semana en Alicante deliberando con su equipo próximo.
Las negociaciones con Génova comenzaron el viernes, cuando la cúpula del PPCV —incluidos los presidentes provinciales Vicent Mompó, Marta Barrachina y Toni Pérez, y el secretario general Juanfran Pérez Llorca— respaldaron a Mompó como sucesor para 2027. Sin embargo, Génova prefiere a la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, o a Pérez Llorca como figura transitoria, dada su buena relación con Vox. Fuentes del PP indican que Mazón aceleró su salida para preservar su aforamiento, temiendo investigaciones judiciales.
El pacto alcanzado el domingo evita elecciones anticipadas, consideradas un "suicidio político" por el riesgo de movilización de la izquierda y avance de Vox. En su lugar, Mazón dimitirá y el PP negociará con Vox la investidura de un diputado provisional hasta 2027, con Pérez Llorca como favorito. "La situación de Mazón era insostenible", afirman fuentes populares. El expresidente Francisco Camps también se postula como opción, añadiendo tensión interna.
Este lunes, además de la comparecencia de Mazón, la periodista Maribel Vilaplana declarará ante la jueza de Catarroja sobre la comida con el president durante la dana. La oposición, liderada por Diana Morant (PSOE), exige elecciones y critica las "mentiras" de Mazón: "La única salida es la democracia".
El PP teme que la crisis opaque el juicio al Fiscal General y altere el ciclo electoral en otras regiones como Extremadura, Castilla y León y Andalucía. Dirigentes lamentan el "sainete de fin de semana", con quejas como: "¿Cómo hemos llegado hasta aquí?" y "Menudo sainete".