El presidente aragonés Jorge Azcón ha desdeñado la propuesta de la ministra Pilar Alegría para acordar los presupuestos autonómicos, en medio de un tenso encuentro marcado por críticas mutuas. Alegría acusa a Azcón de buscar elecciones por capricho o incompetencia, mientras el PP califica la oferta socialista de impostura. Esto allana el camino hacia comicios anticipados en febrero.
La reunión entre el PP y el PSOE en Aragón, celebrada el 10 de diciembre de 2025, no logró avanzar en un acuerdo presupuestario. Horas antes, Jorge Azcón, presidente de la comunidad, publicó un tuit criticando a Pilar Alegría, líder socialista y ministra de Educación, por su encuentro con Paco Salazar, exasesor acusado de acoso sexual. En el mensaje, Azcón escribió: “Será un placer detallarle que la lucha contra la violencia machista es una prioridad para mi Gobierno, con el objetivo de que casos como el de su amigo Francisco Salazar no queden impunes”.
Alegría, en rueda de prensa en Zaragoza tras el encuentro, reveló que ofreció crear una comisión técnica para negociar los presupuestos y que el PSOE apoyaría la senda de estabilidad del PP. Sin embargo, Azcón rechazó la propuesta, argumentando desconfianza hacia los socialistas. “A esa mano tendida, el señor Azcón la ha mordido”, lamentó la ministra, quien reiteró que una convocatoria electoral anticipada sería “por capricho, por interés personal o por incompetencia”.
Desde el PP, el consejero de Hacienda, Roberto Bermúdez de Castro, calificó la oferta como “la reunión más impostada en la que he participado nunca” y afirmó: “No son de fiar [el PSOE] y, por tanto, no podemos llegar a ningún tipo de acuerdo”. Describió la mano extendida del PSOE como “una mano podrida” y a Alegría como “la aprendiz más aventajada de [Pedro] Sánchez”.
El rechazo del PSOE se suma al portazo de Vox a los presupuestos el martes previo, sentenciando su fracaso. Fuentes del PP indican que Azcón convocará elecciones en los próximos días, posiblemente el lunes, lo que situaría la votación el 8 de febrero. Este contexto refleja la polarización política en Aragón, donde el PP gobierna en minoría y busca alternativas para las cuentas públicas.