El PSOE ha convocado una reunión de urgencia para abordar la indignación interna por la gestión de denuncias de acoso sexual contra Francisco Salazar, exmilitante y asesor de La Moncloa. Dos trabajadoras lo acusan de comportamientos machistas, y las quejas fueron ignoradas durante cinco meses antes de desaparecer del canal interno del partido. La dirección federal insiste en que el procedimiento continúa pese a su baja como afiliado.
El escándalo del 'caso Salazar' ha sacudido al PSOE, revelando fallos en sus protocolos contra el acoso. Dos trabajadoras de La Moncloa presentaron denuncias anónimas el 8 y 28 de julio de 2024, describiendo conductas como salir del baño 'a medio vestir y no se subía la cremallera hasta que estaba cerca de tu cara', escenificar una felación en el despacho o comentar 'el buen culo que te hacía ese pantalón'. Estas quejas se borraron del canal interno entre finales de octubre y principios de noviembre, lo que el partido atribuye a una 'acción automatizada del sistema para la protección de los datos personales'.
Francisco Salazar, exsecretario de Análisis y Acción Electoral y cercano a Pedro Sánchez, se dio de baja como militante la semana pasada tras preguntas de eldiario.es. La dirección federal, a través de la portavoz Montse Mínguez, afirma que 'la pérdida de condición de afiliado no supone en ningún caso el fin del procedimiento' y que la Comisión Antiacoso redactará un informe para la Secretaría de Organización.
El miércoles 3 de diciembre, Pilar Bernabé, secretaria de Igualdad, convocó una videoconferencia urgente con responsables de Igualdad de federaciones y portavoces parlamentarias. La reunión, que duró una hora, evidenció el malestar: se exigieron explicaciones y se planteó elevar el caso a la Fiscalía por posibles indicios de delito. Bernabé expresó pesar, pidió perdón a las afectadas e insistió en que las denuncias no desaparecieron, comprometiéndose a una reunión presencial con servicios jurídicos la próxima semana. Varias participantes, como Andrea Fernández, fueron interrumpidas, y se solicitó un comunicado que Ferraz rechazó.
Ana Redondo, ministra de Igualdad, calificó los comportamientos de 'asquerosos y deleznables' y urgió rigor en la selección de cargos. Bernabé, en Cadena SER, lamentó la falta de diligencia y recalcó que el PSOE es 'inflexible' con estos actos. Tras la publicación de eldiario.es, el partido contactó a las denunciantes el martes, admitiendo las quejas a trámite tras meses de inacción. Este caso agrava el desgaste del PSOE en su electorado femenino, clave en la victoria de 2023 (64% de apoyo), sumándose a polémicas como las de Ábalos y las pulseras antimaltrato.