Javier Izquierdo, secretario de Estudios y Programas de la ejecutiva federal del PSOE y senador por Valladolid, ha dimitido de todos sus cargos este jueves, en medio de una crisis por denuncias de acoso sexual en el partido. La renuncia se produce tras una nueva denuncia contra él, que se suma a otros tres casos recientes que han sacudido a la formación. Izquierdo alega motivos personales y profesionales en un mensaje en la red social X.
Javier Izquierdo, un miembro clave de la ejecutiva federal del PSOE responsable de Estudios y Programas, anunció este jueves su dimisión de la Comisión Ejecutiva Federal (CEF) y como senador por Valladolid. En un mensaje publicado en su cuenta de X, justificó la decisión con motivos personales y profesionales: “Tras años en cargos públicos y orgánicos de mi partido, he comunicado a la dirección federal mi renuncia como miembro de la CEF y también como senador. Lo hago para afrontar otras tareas profesionales y personales seguro de que habrá quien lo haga mejor. Siempre agradecido”.
La renuncia llega en un momento de grave crisis para el PSOE, marcado por múltiples denuncias de acoso sexual contra cargos del partido. Fuentes socialistas indican que esta es la cuarta denuncia de este tipo, dirigida contra Izquierdo, aunque el partido impone silencio informativo al tratarse de información reservada. Izquierdo abandonó los grupos de WhatsApp internos del partido a las 18:41 y faltó a reuniones habituales, como el desayuno de la ejecutiva y una asamblea en Valladolid.
Izquierdo, que entró en el núcleo duro del PSOE con Pedro Sánchez en 2017, fue secretario general en Valladolid entre 2012 y 2017, y ocupó cargos como secretario de Formación y de Estrategia y Acción Electoral. Anteriormente, fue diputado, concejal y procurador en Castilla y León.
Este caso se suma a los de Francisco Salazar, exadjunto de la secretaría de Organización y hombre de confianza de Sánchez, Antonio Navarro, líder del PSOE en Torremolinos, y José Tomé, presidente de la Diputación de Lugo, quien también dimitió recientemente. El PSOE reconoce errores en la gestión de las denuncias, como la inacción de cinco meses en el caso de Salazar, y ha convocado reuniones urgentes. Rebeca Torró, secretaria de Organización, comparecerá este viernes, mientras Pilar Bernabé, secretaria de Igualdad, reúne a las responsables federales para abordar la crisis y mejorar el canal antiacoso. Fuentes del partido describen un estado de “abatimiento” y preocupación por el daño a la credibilidad en materia de feminismo.