El consorcio Southern Energy adjudicó a la alianza Víctor Contreras-Sicim la construcción del gasoducto San Matías que conectará Vaca Muerta con la costa de Río Negro para exportar gas natural licuefactado. Techint perdió nuevamente esta licitación clave, tras haber quedado fuera de la provisión de caños a inicios de 2026. La oferta ganadora ascendió a USD 533 millones para el montaje y USD 96 millones para una planta compresora.
El consorcio Southern Energy, integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, eligió por unanimidad a la unión transitoria de empresas (UTE) Víctor Contreras-Sicim tras un proceso de licitación digital con apertura de sobres ante escribano público, según confirmaron fuentes a Perfil.
La obra, denominada San Matías Pipeline, consiste en un tendido de 471 kilómetros de diámetro 36 pulgadas desde Tratayén, en Neuquén, hasta el Golfo San Matías, en Río Negro. La UTE presentó la oferta más económica entre cinco competidores, sin solicitar anticipo de pago, con operatividad fit for purpose y garantía de reaseguro superior.
Techint, que había llegado a la recta final junto con la ítalo-argentina, ofreció USD 85 millones más para el montaje. Además, la planta compresora intermedia de 46.000 HP fue adjudicada a Oilfield Production Services (OPS), superando a Pecom, BTU y Contreras por sus garantías y facilidades de pago.
Esta es la segunda pérdida clave de Techint en el proyecto: a principios de 2026, la india Welspun ganó la provisión de caños con un 40% menos de precio.