Víctor Rodríguez Padilla, director general de Pemex, confirmó que el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México que afectó costas de Veracruz y otros estados inició por una fuga en un oleoducto del activo Abkatún-Pol-Chuc. Autoridades separaron a tres funcionarios por ocultar información sobre el incidente detectado el 6 de febrero. Inicialmente, el gobierno negó la responsabilidad de Pemex.
Víctor Rodríguez Padilla, director general de Pemex, reveló el 17 de abril que el derrame de hidrocarburos detectado en el Golfo de México tuvo origen en una fuga en un oleoducto de 36 pulgadas del activo Abkatún-Pol-Chuc. El incidente se identificó el 6 de febrero mediante un sobrevuelo que mostró presencia de aceite cerca de la plataforma, lo que llevó a instalar barreras de contención de inmediato.
Tomó 48 horas localizar el punto exacto debido a la compleja red de ductos en el lecho marino. Buzos confirmaron el daño el 8 de febrero, iniciando reparaciones que concluyeron diez días después, aunque la válvula principal se cerró hasta el 14 de febrero.
Rodríguez Padilla detalló irregularidades: personal operativo ocultó bitácoras de ocho embarcaciones, negó la fuga incluso en marzo cuando el petróleo llegó a las costas, y escondió la recuperación de al menos 350 metros cúbicos de agua oleosa. Se desplegaron 11 barcos para contener y recuperar el hidrocarburo.
Como resultado, separaron de sus cargos al subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental, al coordinador de control marino y derrames, y al responsable de derrames y residuos. Los hallazgos se turnaron a la Fiscalía General de la República y a instancias internas. Inicialmente, la presidenta Claudia Sheinbaum, la gobernadora Rocío Nahle y la secretaria Alicia Bárcena negaron el origen en Pemex, atribuyéndolo a un buque y chapopoteras naturales, mientras InfodemiaMx calificó como 'falso' las señalamientos contra la petrolera.