Ibama ha multado a Petrobras con R$ 2,5 millones por un derrame de fluido oleoso durante la perforación en la cuenca Foz do Amazonas, ocurrido el 4 de enero. El incidente implicó 18,44 metros cúbicos de material a 175 km de la costa de Amapá, y la empresa estatal afirma que el fluido es biodegradable y no causa daños ambientales.
El Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) emitió una notificación de infracción a Petrobras, imponiendo una multa de R$ 2,5 millones por el derrame de 18,44 metros cúbicos de Fluido de Perforación Base No Acuosa, una mezcla aceitosa utilizada en la exploración de petróleo y gas. El incidente tuvo lugar el 4 de enero en la cuenca Foz do Amazonas, en el Margen Ecuatorial, a bordo del Navio Sonda 42 (NS-42), ubicado a unos 175 kilómetros de la costa de Amapá. Según Ibama, el material derramado representa un riesgo medio para la salud humana y el ecosistema acuático, conforme a la Ley n.º 9.966/2000 y la Instrucción Normativa n.º 14/2025. La notificación fue emitida por el Centro Nacional de Emergencias Ambientales y Climáticas (Ceneac), bajo la Dirección de Protección Ambiental (Dipro). Petrobras tiene 20 días para pagar la multa o presentar una defensa administrativa. La empresa estatal declaró que el derrame se debió a una pérdida de fluido en dos líneas auxiliares que conectan la sonda con el pozo, pero fue contenido e aislado de inmediato. «Petrobras informa que ha recibido la notificación y tomará las medidas apropiadas. Reiteramos que el fluido es biodegradable, no persistente, no bioacumulable y no tóxico, según la hoja de datos de seguridad del producto. Cumple con todos los parámetros de las agencias ambientales y no causa daños ambientales», indicó la compañía en un comunicado. La perforación se detuvo poco después del incidente, con estructuras elevadas a la superficie para análisis y reparaciones. Esta semana, la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) autorizó la reanudación de las operaciones, sujeta a condiciones como el reemplazo de piezas de la sonda, la revisión del plan de mantenimiento y la demostración de la capacitación del personal. El derrame ocurrió menos de tres meses después de que Petrobras obtuviera, en octubre de 2023, una licencia de Ibama para perforar en la zona, tras años de disputas con el Ministerio de Medio Ambiente, liderado por Marina Silva, crítica con la exploración petrolera en esa área.