El juez federal Humberto de Vasconcelos Sampaio, del 1er Juzgado Federal de Río de Janeiro, concedió una medida cautelar que suspende el impuesto del 12% a la exportación de crudo. El fallo responde a una solicitud de cinco empresas petroleras que producen el 20% del petróleo de Brasil. La medida provisional que crea el impuesto entró en vigor el 12 de marzo.
El juez reconoció el carácter recaudatorio de la Medida Provisional 1.340/2026, que introdujo el impuesto para financiar 10.000 millones de reales en subsidios al diésel. Las empresas TotalEnergies, Repsol Sinopec, Petrogal, Shell y Equinor argumentaron que esta medida genera desventajas competitivas a nivel internacional y viola principios como la seguridad jurídica y la notificación previa. En febrero, estas firmas produjeron 791.000 barriles de petróleo, casi todos destinados a la exportación, lo que supera el promedio anual de Petrobras de 2025. La medida cautelar detiene la recaudación desde el inicio de la MP, evitando pérdidas irreversibles, según el magistrado. Durante un evento en Río de Janeiro el miércoles (día 8), los ejecutivos de las empresas criticaron la inestabilidad fiscal. "Por cada tres barriles producidos en Brasil, dos se destinan a la carga fiscal. En EE. UU., solo uno", afirmó el presidente de Shell Brasil, Cristiano Pinto da Costa. Verônica Coelho, de Equinor, señaló: "Brasil es reconocido por respetar los contratos [...], pero los recientes cambios fiscales dificultan las nuevas decisiones de inversión". El ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, defendió el impuesto al afirmar que transfiere las ganancias extraordinarias de las petroleras a los consumidores brasileños. "Los tiempos extraordinarios requieren medidas extraordinarias", declaró.