En respuesta a la continua volatilidad de los precios del combustible derivada de las tensiones en Oriente Medio y el aumento global del petróleo, el presidente Ferdinand Marcos Jr. emitió la Orden Ejecutiva No. 114 el 16 de abril de 2026, suspendiendo durante tres meses los impuestos especiales al gas licuado de petróleo (GLP) y al queroseno para aliviar la carga de los hogares filipinos, tras la defensa de los gestores económicos de aplicar un alivio específico.
“Los impuestos especiales sobre el GLP, excepto cuando se utilice como materia prima para la producción de productos petroquímicos o como fuerza motriz, y sobre el queroseno, excepto cuando se utilice como combustible de aviación, quedan totalmente suspendidos por un período de tres meses a partir de la entrada en vigor de esta Orden”, declaró Marcos en la orden ejecutiva. Esto sigue a la recomendación del Comité Coordinador del Presupuesto de Desarrollo (DBCC, por sus siglas en inglés) en un contexto en el que el crudo de Dubái promedió 93,71 dólares por barril al 10 de abril —por encima del umbral de 80 dólares— y se basa en las recientes defensas de excluir los impuestos al diésel y la gasolina en favor de un alivio para el GLP y el queroseno, además de subsidios de 10 pesos por litro para los vehículos de transporte público. La suspensión se someterá a revisiones mensuales del DBCC para una posible extensión, modificación o terminación, y los impuestos volverán a los niveles del Código de Ingresos Internos Nacionales de 1997 después de este periodo o cuando mejore el mercado. El Departamento de Energía (DOE), el Departamento de Finanzas, la Oficina de Ingresos Internos y la Oficina de Aduanas deben realizar un inventario de existencias e informar mensualmente al Congreso sobre los volúmenes y valores de GLP y queroseno. Malacañang proyecta caídas en el precio del GLP de 3,36 pesos por kilogramo (alrededor de 37 pesos por cilindro) y de 5,60 pesos por litro para el queroseno. La medida de Marcos invoca la Ley de la República No. 12316, que autoriza suspensiones temporales durante aumentos excesivos en los precios mundiales del petróleo.