A medida que los precios de los combustibles retroceden tras las subidas provocadas por la situación en Oriente Medio, los gestores económicos justificaron no suspender los impuestos especiales sobre el gasóleo y la gasolina, argumentando que beneficiarían principalmente a los más ricos. Destacaron un subsidio focalizado de 10 pesos por litro para vehículos de transporte público y la suspensión de impuestos en GLP y queroseno para los sectores vulnerables.
MANILA, Filipinas — En la constante saga de volatilidad de los precios del combustible provocada por las tensiones en Oriente Medio —tras las subidas que empujaron el gasóleo por encima de los 100 pesos por litro, los recientes recortes de hasta 23 pesos el 14 de abril y la suspensión por parte del presidente Marcos de los impuestos especiales sobre el GLP y el queroseno—, los gestores económicos defendieron la exclusión del gasóleo y la gasolina de un alivio más amplio.
El subsecretario de Finanzas, Karlo Adriano, señaló que el impuesto especial sobre el gasóleo es de solo 6 pesos por litro frente a precios cercanos a los 100 pesos, explicando por qué el Comité Coordinador del Presupuesto de Desarrollo (DBCC), junto con el Departamento de Energía (DOE) y el Departamento de Transporte (DOTr), optó por un descuento de 10 pesos por litro dirigido a los conductores de vehículos de transporte público (PUV) durante los próximos tres meses, al ser el sector más afectado.
"Los tres deciles de mayores ingresos representan el 85 por ciento del consumo de gasóleo", afirmó Adriano. El secretario de Finanzas, Frederick Go, calificó el enfoque de equilibrado y fiscalmente responsable. El DBCC recomendó las suspensiones en GLP y queroseno para ayudar a las familias vulnerables y de ingresos medios, y el presidente Marcos invocó poderes especiales del Congreso el 13 de abril, casi tres semanas después de firmar la medida el 25 de marzo.
La exclusión del gasóleo generó críticas, incluida la del senador Erwin Tulfo, quien instó a su inclusión basándose en informes sobre la consideración presidencial. El comisionado de la Oficina de Aduanas, Ariel Nepomuceno, estimó una pérdida mensual de ingresos por GLP de 500 millones de pesos y 20 millones de pesos por el queroseno, pero señaló que había "intereses mayores en juego".
Mientras tanto, el suministro de GLP se ha extendido a 50 días debido a que la demanda cayó un 30 por ciento, con consumidores cambiando al carbón y la leña, según Arnel Ty, de la Asociación de Comerciantes de GLP (LPG Marketers Association Inc.).