El Senado aprobó en tercera lectura un proyecto de ley que concede al Presidente Marcos poderes de emergencia para suspender o reducir los impuestos especiales sobre los carburantes. Se aprobó con 17 votos afirmativos y ningún voto negativo o abstención. Hoy se esperan conversaciones bicamerales antes del receso del Congreso.
El martes, el Senado aprobó en tercera y última lectura una medida que concede al presidente Marcos poderes de emergencia para suspender o reducir los impuestos especiales sobre los productos petrolíferos. Certificada como urgente, fue aprobada con 17 votos afirmativos, ningún voto negativo y ninguna abstención. El presidente del Senado, Vicente Sotto III, instó a la presidenta de Medios y Arbitrios, la senadora Pia Cayetano, a coordinarse con su homólogo de la Cámara de Representantes, el diputado Miro Quimbo, para conciliar las versiones, dado que la Cámara ya había aprobado su proyecto de ley. "Esperemos que la presidenta pueda ponerse en contacto con su homólogo para que podamos abordar esto mañana, si están dispuestos a adoptar nuestra versión o si es posible el papel bicam", dijo Sotto durante la sesión. Sotto y el líder de la mayoría, Juan Miguel Zubiri, señalaron que debe ser ratificado el jueves, último día de sesión antes de una pausa de un mes. Tras la aprobación por la Cámara, Quimbo declaró: "Esta aprobación no es sólo una victoria para el Gobierno, sino para todos los filipinos de a pie, en particular para nuestra trabajadora clase media, que ha sido la más afectada por esta crisis y a menudo carece de redes de seguridad adecuadas". Los legisladores aclararon durante las deliberaciones que el público no notará inmediatamente los efectos, ya que las empresas petroleras deben agotar primero las existencias gravadas existentes. Cayetano dijo que los precios en el surtidor podrían tardar entre 30 y 45 días en reflejar los recortes, o antes si se agotan los suministros. El Departamento de Finanzas calcula reducciones de 11,2 pesetas por litro en el caso de la gasolina y de 6,72 pesetas en el del gasóleo. Malacañang rechazó la propuesta del Congreso de Sindicatos de Filipinas de declarar una emergencia nacional. "Ahora mismo no estamos en esa situación", declaró la subsecretaria de Comunicación de la Presidencia, Claire Castro. El gobierno continúa las conversaciones con las compañías petroleras a través de la secretaria del DOE, Sharon Garin, y Castro instó al público a evitar sembrar el miedo.