El presidente Ferdinand Marcos Jr. declaró el martes 24 de marzo un 'estado de emergencia energética nacional' debido al impacto de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán en el suministro de petróleo de Filipinas. A través de la Orden Ejecutiva No. 110, también adoptó el programa UPLIFT para mitigar los efectos en la economía y la ciudadanía. La medida permanecerá vigente durante un año, a menos que Marcos decida modificarla.
El martes 24 de marzo, el presidente Ferdinand Marcos Jr. declaró un 'estado de emergencia energética nacional' mediante la Orden Ejecutiva No. 110, fundamentada en la Ley de la República No. 7638. La secretaria de Energía, Sharon Garin, citó un 'peligro inminente de un suministro de energía críticamente bajo' derivado de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, la cual comenzó el 28 de febrero y provocó el cierre casi total del Estrecho de Ormuz, la ruta por donde transita la mayor parte del petróleo de Oriente Medio hacia Filipinas. Al ser un importador neto de petróleo, los precios del combustible se han disparado, y se espera un aumento en el costo de los bienes básicos. Esto motivó la adopción de UPLIFT, un paquete integral gubernamental para los medios de vida, la industria, la alimentación y el transporte, presidido por Marcos junto a los secretarios de Energía, Transporte, Bienestar Social, Agricultura, Finanzas, Presupuesto y DepDev (anteriormente NEDA). Las medidas incluyen subsidios al combustible, subsidios a las tarifas de transporte, el programa Libreng Sakay, carriles prioritarios, reducción de peajes, asistencia a través de AICS, apoyo a agricultores y pescadores, y monitoreo de precios. Senadores como Bam Aquino y Loren Legarda proponen reducir o suspender el IVA del 12% a los combustibles, aunque el secretario de DepDev, Arsenio Balisacan, advirtió sobre una posible caída del PIB al 3.5-4% si el petróleo alcanza los 200 dólares por barril durante seis meses. Marcos afirmó que el gobierno defenderá el peso tanto como sea posible ante su debilitamiento.