El gobierno brasileño anunció el lunes (6) subsidios adicionales para el diésel y el gas de cocina, además de eliminar el PIS/Cofins sobre el biodiésel y el queroseno de aviación. Las medidas buscan frenar el impacto de la guerra en Irán en los precios de los combustibles. El costo total estimado es de 31 mil millones de reales, compensado por un impuesto a la exportación de petróleo.
El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva aumentó el subsidio al diésel para la producción nacional en 0,80 reales por litro hasta un total de 1,12 reales, y para las importaciones en 1,20 reales hasta los 1,52 reales. La duración inicial es de dos meses, prorrogable por otros dos, con un costo de alrededor de 10 mil millones de reales. "La meta fiscal se mantiene", afirmó el secretario ejecutivo del Ministerio de Hacienda, Dario Durigan, destacando las compensaciones provenientes del impuesto a la exportación de petróleo.
El gas de cocina importado (GLP) recibirá 850 reales por tonelada, aproximadamente 11 reales por cilindro de 13 kg, con un costo de 330 millones de reales durante dos meses. Para la aviación, la eliminación del PIS/Cofins sobre el queroseno (QAV) reduce el costo en 0,07 reales por litro, con líneas de crédito de mil millones de reales para capital de trabajo y 7,5 mil millones de reales para reestructuración a través del BNDES.
Las medidas se implementan mediante una medida provisional y decretos, además de un proyecto de ley para penalizar los aumentos abusivos de precios con penas de prisión de dos a cinco años. El secretario de Análisis Gubernamental del Ministerio de Planificación, Bruno Moretti, destacó la adhesión de las distribuidoras, mientras que el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, anunció la ampliación de las facultades de la ANP para clausurar estaciones de servicio abusivas.
Las distribuidoras como Vibra, Ipiranga y Raízen no se han sumado plenamente al subsidio inicial, pero el gobierno prevé una mejor participación bajo las nuevas reglas.