En bastidores de los Óscar 2026, después de que One Battle After Another ganara Mejor Película, Mejor Director y otros cuatro premios, Paul Thomas Anderson discutió los paralelos de la película con la actualidad, su retrato de la política racial y las complejidades de sus personajes.
Paul Thomas Anderson respondió preguntas en bastidores tras los grandes triunfos de su dramedia de acción familiar sociopolítica One Battle After Another en los Óscar 2026. Cuando le preguntaron sobre el mensaje social de la película, bromeó: “¡Pensé que se suponía que estábamos de fiesta!” antes de añadir: “Nuestra película obviamente tiene un cierto grado de paralelismos con lo que ocurre en las noticias todos los días, por lo que obviamente refleja lo que está pasando en el mundo.” nnLa historia presenta a Leonardo DiCaprio y Teyana Taylor liderando una redada anarquista sobre un campamento militar similar a ICE para liberar prisioneros, con el personaje de Taylor, Perfidia, como una antiheroína defectuosa que sufre depresión posparto y problemas personales sin resolver que descarrilan la revolución. Anderson abordó las críticas a la representación de mujeres negras en la película, señalando: “Sé un poco sobre esa crítica... Sé que Teyana (Taylor) ha hablado mucho al respecto. Sé que tenemos el retrato de muchos personajes diferentes, en particular el suyo, que es tan defectuoso e infelizmente toma decisiones perjudiciales para la revolución que está intentando pelear.” Enfatizó la complejidad intencional: “Es complicado. Siempre supimos que intentábamos hacer algo complicado... esta mujer sufría no solo de depresión posparto, sino también de sus propios problemas, con los que no se había reconciliado realmente.” nnLos temas del egoísmo que socavan las buenas intenciones se trasladan a la siguiente generación con el personaje de Chase Infiniti. En su discurso de aceptación, Anderson apuntó a “al menos poner de nuevo de moda el sentido común y la decencia”. La producción de 140 millones de dólares se convirtió en la película más taquillera de Anderson con casi 210 millones de dólares en todo el mundo, adquirida por Warner Bros. en lugar de Sony.