El patinador artístico estadounidense Ilia Malinin, conocido como el Quad God, ha dominado el cuádruple axel en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026. Este salto, considerado el más difícil del deporte, se veía como imposible hasta 2022. La física ofrece pistas sobre cómo tal hazaña es posible.
En el patinaje artístico, el cuádruple axel destaca como el salto más desafiante, que requiere más de cuatro rotaciones completas en el aire. Hasta 2022, ningún patinador había aterrizado uno con éxito en competición. Ese año, el atleta estadounidense Ilia Malinin cambió el panorama al ejecutar el salto, lo que le valió el apodo de «Quad God». Ahora, en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, Malinin sigue mostrando esta habilidad, impresionando a público y jueces por igual. Landing un cuádruple axel aumenta significativamente la puntuación de un patinador debido a su dificultad técnica. Para atletas que no son talentos excepcionales como Malinin, ejecutarlo sigue siendo esquivo. Sin embargo, los principios de la física ofrecen explicaciones para su posibilidad. Estos incluyen factores como el momento angular, la velocidad de despegue y la posición del cuerpo durante la rotación. Los logros de Malinin destacan la combinación de destreza atlética y comprensión científica en el patinaje artístico moderno. Su éxito ha elevado los estándares competitivos del deporte, incentivando a otros a superar límites en el entrenamiento y la técnica.