Un coleccionista profesional de cartas Pokémon fue víctima de un robo a mano armada en su domicilio cerca de Bergerac, Francia, el martes, perdiendo cartas valoradas en 300.000 euros. El incidente, el mayor de su tipo en el país, forma parte de una oleada global de robos. El coleccionista sueco Amar Palm expresó su preocupación por esta tendencia.
En Prigonrieux, cerca de Bergerac en el suroeste de Francia, un hombre enmascarado llamó a la puerta de la casa del coleccionista Myke Petel el martes, fingiendo ser un repartidor. Apuntó con un arma a Petel, le ordenó tirarse al suelo y lo inmovilizó con cinta adhesiva. Poco después llegó un cómplice. Los ladrones robaron cartas y estuches de Pokémon por valor de 300.000 euros, equivalentes a unos 3,2 millones de coronas suecas, de su almacén.
Petel declaró a Sud-Ouest: “Un hombre llamó a la puerta y fingió ser un repartidor”. La fiscalía de Bergerac ha abierto una investigación. Los ladrones buscaron primero dinero en efectivo o una caja fuerte, pero terminaron centrándose en las cartas.
El caso forma parte de una oleada global de robos. A principios de este año, una tienda de Pokémon en Nueva York fue objeto de un robo de cartas valoradas en cerca de un millón de coronas. La semana pasada, una tienda en Newark, Nottinghamshire, fue asaltada dos veces por cartas valoradas en cientos de libras. La propietaria, Katherina Mayer, decidió dejar de venderlas y declaró a la BBC: “Pensé para mis adentros: esto no merece la pena. Solo son cartas”.
En Suecia, una banda robó cartas por valor de un millón de coronas en tiendas de juegos de Gotemburgo y Varberg en julio del año pasado. El coleccionista Amar Palm conoce a varias víctimas y señaló: “Definitivamente es una preocupación”. Él toma medidas de seguridad en los eventos y aconseja: “Una de las cosas más importantes es no guardarlas en casa”. Algunas cartas se han vendido por hasta 147 millones de coronas.