La Policía Nacional investiga las muertes de una niña de 13 años y un joven de 20 años, cuyos cuerpos fueron hallados sin signos de violencia en una obra de Logroño. Las pesquisas apuntan a que se precipitaron voluntariamente desde lo alto de un edificio en construcción tras acceder al lugar en una furgoneta. La familia de la menor había denunciado su desaparición horas antes.
La madrugada del 10 de enero de 2026, los cuerpos sin vida de una menor de 13 años, residente en Villamediana de Iregua, y un joven de 20 años de nacionalidad rumana, vecino de Logroño, fueron descubiertos junto a una obra en el número 27 de la calle Marqués de Larios. Según la Delegación del Gobierno en La Rioja, no presentaban signos de violencia, y la investigación inicial apunta a que ambos se precipitaron de forma voluntaria desde la cima de la estructura del edificio.
Las cámaras de seguridad de la constructora captaron cómo, alrededor de las 23:30 horas del día anterior, la furgoneta que conducía el joven impactó contra la valla protectora del recinto, permitiéndoles acceder al interior. Una vez dentro, subieron por las escaleras y se lanzaron al vacío. El impacto activó las alarmas, lo que movilizó a los responsables de la obra y a la Policía Nacional, que al llegar hallaron los cadáveres.
Horas antes, la familia de la niña había presentado una denuncia por su desaparición. Fuentes cercanas indican que mantenían una relación no aprobada por los padres de la menor debido a la diferencia de edad, según información publicada por el diario La Rioja.
Los cuerpos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de La Rioja para realizar autopsias. Al lugar acudieron servicios de emergencia, incluido el Equipo de Respuesta a la Emergencia Psicosocial para apoyar a las familias. La Policía continúa analizando las grabaciones y otras pruebas para confirmar las circunstancias exactas de los hechos.