En un operativo nocturno, efectivos de la Prefectura Naval Argentina interceptaron una embarcación que transportaba marihuana desde Paraguay a través del río Paraná en Montecarlo, Misiones. Incautaron 450,6 kilogramos de la droga, valuada en más de 1.644 millones de pesos. El cargamento fue abandonado en la vegetación costera tras la huida de los contrabandistas.
En un golpe significativo al narcotráfico en la frontera noreste de Argentina, efectivos de la Prefectura Naval Argentina llevaron a cabo un exitoso operativo en la localidad misionera de Montecarlo. Utilizando tecnología de visión nocturna con visores térmicos, el personal que patrullaba la zona detectó una maniobra sospechosa en el agua durante la noche. Observaron un bote a remos, cargado con bultos de gran tamaño, que cruzaba sigilosamente desde la costa paraguaya hacia la argentina. La embarcación tocó tierra a la altura del kilómetro 1.790 del río Paraná, en una zona conocida como puerto natural Kimich, lo que activó de inmediato el protocolo de respuesta.
Ante la sospecha de contrabando, la Autoridad Marítima desplegó rápidamente unidades fluviales y terrestres para cerrar el perímetro en el lugar del desembarco. Al llegar, los agentes realizaron un rastrillaje exhaustivo entre la densa vegetación del lugar y hallaron 25 bultos que habían sido abandonados por los contrabandistas que huyeron. La inspección reveló que dentro de las bolsas se ocultaban 534 'ladrillos' o panes rectangulares de sustancia prensada. Las pruebas de campo confirmaron que se trataba de marihuana, con un peso total de 450,600 kilogramos.
Según estimaciones oficiales, este cargamento tiene un valor de mercado de $1.644.690.000, lo que representa una pérdida financiera importante para las redes criminales que operan en la región. Las actuaciones quedaron a cargo de la Fiscalía Federal de Eldorado, dirigida por la Dra. Liliam Edith Delgado. Este procedimiento refuerza la vigilancia intensiva que la Prefectura mantiene en los puntos críticos de las vías navegables, especialmente en la frontera con Paraguay, una zona propensa al tráfico de estupefacientes.