Galicia ha acogido la primera reunión para implementar la estrategia de la Alianza Europea de Puertos contra el narcotráfico, centrada en el puerto de Vigo. La Comisión Europea exige acciones conjuntas ante el aumento de alijos de cocaína en contenedores comerciales. Fiscales y aduanas buscan mejorar la detección de drogas en medio de preocupaciones por la corrupción en los puertos.
El puerto de Vigo se ha convertido en dos años en el cuarto de referencia para las mafias internacionales de cocaína, catalogado por la UE como uno de los más vulnerables al narcotráfico. Hace unas semanas, en el Consorcio de la Zona Franca de Vigo, se celebró la primera reunión organizada por la Fiscalía Especial Antidroga, con la asistencia de Rosa Morán, responsable de la Fiscalía Antidroga de la Audiencia Nacional, y Pablo Varela, fiscal jefe de Pontevedra.
Durante el encuentro de tres días a principios de diciembre, Vigilancia Aduanera, dirigida por Eva Pedruelo, expuso sus medios para contener los alijos, mientras representantes del sector privado, como David Regades, delegado del Estado en el consorcio, abordaron la gestión portuaria. La Fiscalía prioriza la persecución penal del narcotráfico y las investigaciones financieras en recintos portuarios, defendiendo una revisión legislativa para que la Audiencia Nacional asuma casos de organizaciones internacionales.
La UE, en su informe sobre narcotráfico, destaca altos niveles de delincuencia y corrupción en las cadenas de suministro, con volúmenes de cocaína multiplicados en tres años. España registró en 2024 su mayor incautación: 13 toneladas en un envío de plátanos desde Guayaquil, Ecuador, elevando el total a 124 toneladas el año pasado, frente a 37 en 2020. En 2023, la UE incautó un récord de 419 toneladas, principalmente en Bélgica, España y Países Bajos.
Vigilancia Aduanera utiliza salas Cescan con escáneres de rayos X para inspeccionar contenedores, detectando anomalías en imágenes radioscópicas. De las 124 toneladas incautadas en España en 2024, más de la mitad (77.664 kilos) llegó en contenedores, principalmente de Ecuador, Colombia y Surinam, con Vigo entre los puertos clave junto a Valencia, Algeciras y Barcelona.
El tráfico se adapta con métodos como narcosubmarinos en Galicia desde 2019, impulsado por el aumento de producción en Colombia.