El presidente Lee Jae Myung pidió el miércoles al gobierno que informe con transparencia sobre las condiciones de oferta y demanda de productos básicos ante la preocupación por el combustible y los materiales clave debido al conflicto que involucra a Irán. La medida busca evitar que la desinformación y los rumores generen confusión en el mercado. Asimismo, ordenó a las misiones diplomáticas en el extranjero explorar canales de suministro alternativos.
SEÚL, 1 de abril (Yonhap) -- El presidente Lee Jae Myung declaró durante la reunión de respuesta económica de emergencia del miércoles: "Debemos informar de manera transparente al público sobre las condiciones de oferta y demanda, así como sobre las medidas de respuesta para artículos clave, a fin de evitar que se propague una confusión y ansiedad innecesarias en el mercado".
El mandatario expresó su preocupación de que la información poco clara pueda generar sospechas y dudas, alimentando la confusión a través de noticias falsas y rumores. Esto se produce en medio de informes sobre el acaparamiento de bolsas de basura de plástico estándar debido a un fuerte aumento en los precios del polietileno, un material clave para su fabricación.
Lee instruyó a los ministerios pertinentes a identificar los artículos potencialmente afectados por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, compilar una lista y monitorear diariamente la oferta, la demanda, los precios y cualquier actividad anormal en el mercado. Asimismo, ordenó mantener una comunicación estrecha con los sectores industriales y revisar los canales de distribución.
Para abordar las incertidumbres en la cadena de suministro global, instó a las misiones en el extranjero a "liderar la identificación activa de fuentes de suministro alternativas en el exterior", vinculando estos esfuerzos con la diversificación del sector privado. La portavoz presidencial, Kang Yu-jung, señaló que se le indicó al ministro de Clima, Kim Sung-hwan, que no limite la compra de bolsas de basura por persona, sino que ajuste los suministros por región. A los ministerios de Asuntos Exteriores y de Océanos se les encargó garantizar el paso seguro de 26 buques surcoreanos varados en el estrecho de Ormuz y explorar alternativas como el mar Rojo.