La floración de los lapachos morados este invierno parece más tímida en São Paulo y Brasília, con copas menos cargadas y algunas hojas aún presentes. Los investigadores atribuyen estos cambios al régimen irregular de lluvias de los últimos meses.
En São Paulo y Brasília, los lapachos morados (Handroanthus impetiginosus) florecen este año con una menor cantidad de flores. Muchos árboles conservan parte de su follaje, a diferencia del patrón habitual de pérdida total de hojas antes de una floración intensa.
El botánico Ricardo Cardim observa que los lapachos florecen con las hojas aún en la copa. Afirma que la especie depende de un período seco para producir floraciones más intensas, ya que la sequía actúa como un estrés que dirige la energía hacia las flores.
La botánica Annelise Frazão, de la UFPE, explica que la floración responde al final de la temporada de lluvias. En el sureste, el período lluvioso termina entre marzo y abril, lo que influye en el calendario de la especie. Señala que los regímenes de lluvia más irregulares hacen que el proceso sea menos predecible.
Cardim también destaca la influencia del entorno urbano, con islas de calor y suelos sellados en São Paulo. Los lapachos sirven como indicadores visibles de las transformaciones climáticas.