La deforestación en el Bosque Atlántico alcanzó su nivel más bajo en cuatro décadas en 2025, con una reducción del 40% en la pérdida de bosques maduros, que se situó en 8.668 hectáreas.
Los datos publicados por la Fundación SOS Mata Atlântica en colaboración con el INPE muestran que la supresión anual cayó por debajo de las 10.000 hectáreas por primera vez desde que comenzó el monitoreo en 1985.
El sistema SAD Mata Atlântica registró una caída del 28% en la deforestación total, pasando de 53.303 hectáreas a 38.385 hectáreas. La reducción se produjo en 11 de los 17 estados del bioma, siendo Bahía, Minas Gerais, Piauí y Mato Grosso do Sul responsables del 89% del área devastada.
Los expertos atribuyen el resultado al control ambiental y a la aplicación de la Ley del Bosque Atlántico. Luís Fernando Guedes Pinto, director ejecutivo de SOS Mata Atlântica, afirmó que las políticas públicas funcionan cuando existe una aplicación estricta de la ley.
A pesar de la mejora, las nuevas leyes de licenciamiento ambiental aprobadas en 2025 generan preocupación entre los ambientalistas, quienes temen un debilitamiento de la protección.