El gobierno federal anunció la revocación del Decreto 12.600, que planeaba estudios para la concesión de vías fluviales en los ríos Tapajós, Madeira y Tocantins, tras más de un mes de protestas indígenas. La decisión fue comunicada por Guilherme Boulos y Sônia Guajajara en una reunión en el Palacio del Planalto, atendiendo la principal demanda de las comunidades del Baixo Tapajós, Pará. Las protestas incluyeron ocupaciones de instalaciones de Cargill en Santarém y campamentos en Brasília.
El anuncio tuvo lugar el 23 de febrero de 2026, durante una reunión en Brasília con representantes de los grupos indígenas del Baixo Tapajós, cerca de Santarém en el oeste de Pará. El Decreto 12.600, emitido en 2025 por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, incluía los ríos para concesión privada bajo el Programa Nacional de Privatizaciones. Los indígenas de unas 14 etnias, que suman alrededor de 7.000 en la región según el Conselho Indígena Tapajós Arapiuns (CITA), protestaron contra impactos potenciales como la falta de consulta previa, riesgos para la pesca, erosión de orillas fluviales y daños a los territorios tradicionales, conforme a la Convención 169 de la ONU. Los protestas comenzaron el 22 de enero, con la ocupación de la terminal de Cargill en Santarém, que llegó a 1.200 participantes. Hubo manifestaciones en São Paulo el 20 de febrero y un campamento de 33 días en Brasília con mujeres y niños en condiciones precarias. El sábado anterior, 21 de febrero, los manifestantes ingresaron por primera vez a la sede de Cargill en respuesta a una orden judicial de desalojo. La empresa describió las acciones como 'violentas' e involucrando vandalismo. Guilherme Boulos, ministro de la Secretaría General de la Presidencia, coordinó la revocación directamente con Lula, quien viajaba por Asia, y anunció: 'Este gobierno tiene la capacidad de escuchar al pueblo, incluso para revisar decisiones cuando sea necesario'. Sônia Guajajara, ministra de Pueblos Indígenas, enfatizó el compromiso con la consulta libre e informada, calificando la decisión de 'muy importante' y considerando aspectos humanitarios. El cacique Gilson Tupinambá celebró: 'Luchamos contra el gigante Cargill, pero nosotros somos los gigantes. Esta tierra es sagrada'. La revocación sigue a la suspensión el 6 de febrero de una licitación de dragado por 61,8 millones de reales para el Tapajós sin licencia ambiental, que podría alterar la calidad del agua, afectar la reproducción de tortugas amazónicas y las rutas de transporte comunitarias. En noviembre de 2025, protestas munduruku en la COP30 en Belém llevaron a una promesa de consulta previa. La Coordenação das Organizações Indígenas da Amazônia Brasileira (COIAB) está monitoreando el anuncio, a la espera de su publicación en el Diario Oficial. La decisión generó quejas de ministerios como la Casa Civil, AGU, Puertos y Aeropuertos, y Agricultura, pero prevaleció el riesgo de romper con las bases sociales en año electoral. Las vías fluviales se ven como un corredor logístico para el agronegocio de Mato Grosso, pero enfrentan resistencia por impactos ambientales y sociales.