La ministra de Medio Ambiente, Francisca Toledo, afirmó que en la revisión de decretos supremos retirados se priorizan aquellos con mayor interés local, como el plan de descontaminación del lago Villarrica. Esto ocurre tras la polémica por el retiro de 43 decretos presentados en el gobierno anterior. Toledo enfatizó una revisión ágil y responsable.
El gobierno de José Antonio Kast enfrentó una de sus primeras polémicas ambientales cuando la ministra Francisca Toledo, días después de asumir, envió a la Contraloría General de la República un oficio para retirar 43 decretos supremos en trámite de toma de razón. Estos documentos, presentados durante la gestión de Gabriel Boric, incluían la declaración del pingüino de Humboldt como monumento natural, la Reserva Nacional Salar de Pedernales y el plan de conservación de las ranitas de Darwin. La medida generó críticas de la oposición y ambientalistas, lo que llevó a reingresar el 18 de marzo el decreto sobre las ranitas de Darwin. En entrevista con radio Duna, Toledo contextualizó la decisión en el 'proceso de instalación' del ministerio. 'Tenemos un mandato del Presidente de la República de hacer una revisión completa de todo', explicó, incluyendo los actos administrativos en Contraloría. La ministra destacó la necesidad de asegurar que los proyectos estén 'bien diseñados para que funcionen bien' al implementarse. Ya se revisaron y reingresaron decretos como el plan de metas para artículos electrónicos bajo la ley REP, y se espera reingresar esta semana el plan de descontaminación del lago Villarrica. El criterio de priorización se centra en 'los que tienen mayor interés local', ejemplificado por el caso de Villarrica. 'Vamos a hacer una revisión ágil y responsable', aseveró Toledo. El desafío, según ella, radica en equilibrar el desarrollo sustentable con las personas en el centro.