El ministro de Vivienda, Iván Poduje, anunció que el gobierno revertirá el decreto de expropiación de Colonia Dignidad debido a restricciones presupuestarias. La medida busca priorizar recursos para viviendas y reconstrucción, pero ha generado rechazo de la oposición por ignorar compromisos en memoria y derechos humanos. Parlamentarios del PS y Frente Amplio llaman al diálogo con el presidente José Antonio Kast.
El ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, reveló en una entrevista con La Tercera el 29 de marzo que dictará un decreto para revocar la expropiación de Colonia Dignidad, un proyecto iniciado por el gobierno anterior. "Nos están pidiendo recursos para tasarlo. Nosotros no vamos a hacer eso, porque no tenemos los recursos y, además, porque implica básicamente expropiar una localidad completa que ya tiene casas, viviendas, una zona urbana", explicó Poduje. Citó un presupuesto 2026 comprometido en un 97% por deudas heredadas y un recorte del 3% de Hacienda, priorizando viviendas sociales sobre proyectos costosos estimados en $47.000 millones para la parte urbana.
Colonia Dignidad, ahora Villa Baviera, operó como centro de detención, tortura y asesinato durante la dictadura cívico-militar y después, con víctimas chilenas y extranjeras, según la justicia. Gobiernos previos la declararon monumento nacional bajo Michelle Bachelet y programaron su expropiación bajo Gabriel Boric para convertirla en sitio de memoria.
La bancada del Partido Socialista (PS) rechazó la decisión por falta de diálogo y consideración al dolor de las víctimas, emplazando al presidente Kast y al ministro de Justicia. El Frente Amplio, liderado por Lorena Fries y Carolina Tello, la calificó de retroceso en derechos humanos: "Se están poniendo en juego los números por sobre la justicia, la reparación, la memoria y las personas", dijo Tello. El exministro Jaime Gajardo la llamó "bofetada directa a la memoria".
Desde el oficialismo, la diputada Gloria Naveillán (PNL) respaldó priorizar reconstrucción en Viña del Mar y Biobío, mientras Ximena Ossandón (RN) sugirió revisar solo la parte simbólica. Poduje enfatizó: "Cero ideología. Es puro criterio de prioridad social".