Grupos indígenas que ocupan la sede de Cargill en Santarém, Pará, han decidido continuar su protesta indefinida contra el plan de dragado del río Tapajós, alegando que el gobierno abandonó las negociaciones. Pese a ello, el gobierno federal anunció la suspensión del proceso de licitación para contratar a la empresa encargada de las obras. La acción, que dura 16 días, exige la revocación de un decreto que incluye la vía fluvial en un programa de privatizaciones.
Pueblos indígenas de 14 grupos del Bajo Tapajós, representados por el Consejo Indígena Tapajós Arapiuns (Cita), iniciaron la protesta hace 16 días ocupando la sede de Cargill en Santarém, Pará, en oposición al plan de vías fluviales del gobierno federal. Exigen la revocación del decreto n.º 12.600/2025, de agosto de 2025, que incluyó tramos de los ríos Tapajós, Madeira y Tocantins en el Programa Nacional de Privatizaciones (PND). El grupo también exige consultas libres, previas e informadas con las comunidades, según el Convenio 169 de la OIT y la Constitución Federal. Reuniones con representantes del gobierno tuvieron lugar el miércoles (4) y jueves (5), con Marcelo Fragoso, jefe de gabinete de la Secretaría General de la Presidencia, representando al ministro Guilherme Boulos. Sin embargo, el viernes (6), los grupos indígenas afirmaron que el diálogo fue abandonado, sin respuesta a la contrapropuesta que incluye la anulación de la licitación, revocación del decreto y publicación en el Diario Oficial. Fragoso no asistió a la reunión programada. La noche del viernes, los ministros Guilherme Boulos (Secretaría General), Silvio Costa Filho (Puertos y Aeropuertos) y Sônia Guajajara (Pueblos Indígenas) emitieron un comunicado suspendiendo la licitación que habilitaba a una empresa para el dragado por R$ 61,8 millones, sin licencia ambiental, en siete puntos entre Itaituba y Santarém. El gobierno creó un grupo de trabajo interministerial con representantes indígenas para discutir las consultas. El comunicado reafirma el compromiso de la COP30, en noviembre de 2025, de realizar consultas previas, una promesa no cumplida. Documentos de Ibama, ICMBio y Semas-PA indican impactos significativos del dragado, como cambios en la calidad del agua, sedimentación, perjuicios a la pesca y reproducción de tortugas amazónicas, así como riesgos para la seguridad alimentaria de comunidades ribereñas e indígenas. El Dnit, responsable del mantenimiento de las obras para el transporte de granos, admitió la falta de licencia e inició la licitación para estudios ambientales el 19 de enero de 2026. El primer día de negociaciones, los manifestantes bloquearon la Avenida Fernando Guilhon con barricadas incendiadas que llevan al aeropuerto de Santarém, cancelando tres vuelos, según Aena. El Ministerio de Pueblos Indígenas reconoce las preocupaciones y afirma que ninguna iniciativa avanzará sin el consentimiento de los pueblos.