El presidente del Congreso Nacional Africano, Cyril Ramaphosa, ha pedido un alto el fuego inmediato en la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán. Durante su intervención en la 14ª Conferencia Provincial del CNA de Mpumalanga en Mbombela, advirtió sobre las repercusiones económicas duraderas para Sudáfrica y otras economías en desarrollo.
Cyril Ramaphosa, presidente del Congreso Nacional Africano, se dirigió el sábado a los delegados en la 14ª Conferencia Provincial del CNA de Mpumalanga en Mbombela. Instó a un alto el fuego inmediato en medio de la escalada del conflicto que involucra a Israel, Estados Unidos e Irán, el cual ha arrastrado a importantes productores de petróleo como Arabia Saudita, Catar, Irak, los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.
Ramaphosa destacó los efectos de la agitación en las economías mundiales, especialmente en naciones en desarrollo como Sudáfrica. "Esa agitación va a tener, y ya está teniendo, un impacto en muchos países, así como en las personas de nuestro propio país, porque está provocando una gran incertidumbre", señaló. "Está resultando en desafíos económicos que también nos afectan a nosotros. A medida que la guerra se intensifica, los precios del combustible y del petróleo se disparan".
Destacó que el aumento de los costos del combustible, los alimentos y el transporte elevaría la inflación, que había estado disminuyendo. Esto podría llevar al Banco de la Reserva de Sudáfrica a aumentar las tasas de interés para controlar los precios. Las repercusiones económicas del conflicto, afirmó Ramaphosa, persistirán durante algún tiempo.