Brasil, México y Colombia emitieron un comunicado conjunto el viernes 13 de marzo, en el que pidieron un alto al fuego inmediato en el conflicto de Oriente Medio y la reanudación de las negociaciones diplomáticas. El comunicado se produce tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, que han escalado las tensiones regionales. Los países expresaron su disposición a apoyar iniciativas de paz.
Brasil, México y Colombia publicaron un comunicado conjunto el 13 de marzo, en el que abogaron por un alto al fuego inmediato en el conflicto en curso en Oriente Medio. El texto subraya que las disputas entre estados deben resolverse mediante la diplomacia y mecanismos internacionales para soluciones pacíficas. «Consideramos esencial que, en el actual conflicto de Oriente Medio, se declare un alto al fuego inmediato para abrir espacios efectivos de diálogo y negociación», indica el comunicado. Los gobiernos también expresaron su disposición a contribuir a iniciativas que fomenten procesos de paz y generen confianza entre las partes, con el objetivo de una solución política y negociada a la guerra. El comunicado se produce en medio de tensiones crecientes en la región, provocadas por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. Estos ataques ya han causado más de 2.000 muertos en varios países de Oriente Medio, incluidos más de 1.200 víctimas en Irán, así como cientos de muertos en Líbano y otras zonas afectadas. La publicación estuvo precedida por conversaciones telefónicas entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el presidente colombiano Gustavo Petro el 11 de marzo, y con la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum dos días antes. Las notas del Palacio del Planalto sobre estos contactos no mencionaron discusiones específicas sobre el conflicto de Oriente Medio ni coordinación diplomática entre los tres países. Recientemente, el Gobierno brasileño ha reiterado la necesidad de desescalada y soluciones negociadas. Esta semana, al anunciar medidas para amortiguar el impacto del alza de los precios del petróleo en los costos del diésel, Lula describió las guerras en curso en todo el mundo como una «irresponsabilidad» y pidió reanudar las negociaciones para poner fin a los conflictos.