Tras los ataques de EE. UU. e Israel contra Irán el fin de semana pasado, que provocaron contraataques iraníes y temores regionales, las críticas se han intensificado. Los medios chinos calificaron las acciones de hegemónicas, estallaron protestas en EE. UU. y Pekín instó al diálogo para aliviar las tensiones en Oriente Medio.
En el contexto de los ataques aéreos coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán—detallados en coberturas anteriores—, la operación ha recibido un fuerte rechazo internacional. Un comentario de China News Service del 1 de marzo de 2026 describió los ataques como ocurridos en medio de conversaciones en curso entre EE. UU. e Irán, comparando la retórica de la Casa Blanca de “paz a través de la fuerza” con las justificaciones para intervenciones pasadas como la Guerra de Irak, Libia y Siria, que alimentaron inestabilidad prolongada en lugar de resolución. Los nuevos desarrollos incluyen informes de una explosión en el centro de Tel Aviv y humo sobre Teherán. Protestas estallaron por todo EE. UU. oponiéndose a los ataques. El Ministerio de Asuntos Exteriores de China llamó a esfuerzos colectivos para desescalar las tensiones en Oriente Medio, destacando los peligros de la escalada militar. Este episodio subraya la fragilidad de Oriente Medio, abogando por el diálogo sobre la fuerza para evitar un pantano mayor.