Malmö Redhawks aseguraron su cuarta victoria consecutiva en la SHL al derrotar a Brynäs 3–2 el jueves por la noche. El portero Oskar Blomgren ofreció una gran actuación pese a enfrentar 43 tiros. El entrenador Tomas Kollar quedó satisfecho con el control del equipo en los dos últimos periodos.
Malmö Redhawks están en buena forma y lograron su cuarta victoria consecutiva tras un duro partido fuera de casa contra Brynäs. El marcador final fue 3–2 en un encuentro reñido donde el equipo local presionó con fuerza en los minutos finales. El partido comenzó con el liderazgo de Brynäs en el primer periodo gracias al potente disparo de Lauri Pajuniemi. En el periodo central, Jack Kopacka de Redhawks empató en una escapada, seguido del gol del defensa Topi Niemeläs que dio la vuelta al marcador. Robin Hanzl amplió a 3–1, pero Brynäs recortó cerca del final con un tiro desviado en superioridad numérica. «Si obviarmos el primer periodo, creo que salimos bastante bien en el segundo. Lo mismo en el tercero, creo que tuvimos buen control de las cosas. Lo ponemos 3–1 y jugamos con calma y estabilidad», dice el entrenador Tomas Kollar. En la portería de Redhawks estuvo el joven de 21 años Oskar Blomgren, que regresaba tras tres partidos en el banquillo. Encajó dos goles en 43 tiros y describió el partido como intenso. «Hubo mucho que hacer y fue divertido que ganáramos», dice Blomgren. «Quizá no sea el partido más bonito que he jugado». Blomgren sustituyó a Marek Langhamer, que había mantenido la portería a cero en los dos últimos partidos con solo un gol encajado en total. Tras la victoria, Blomgren regaló a los aficionados un salto mortal y bromeó diciendo que es mejor en eso que su compañero. «Se convierte en un verdadero asalto de Brynäs. Tenemos que defender tanto en inferioridad como al final. Es un partido igualado y estamos muy contentos con los tres puntos», añade Kollar.